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En la escafandra autónoma que todos conocemos, el aire,
o gases, que espiramos son lanzados al exterior, es decir, es un aire que perdemos
definitivamente; a esto lo llamamos circuito abierto. En el reciclador los gases
que con cada respiración expulsamos no lo lanzamos al agua, sino que son recirculados
por un filtro que elimina el CO2 antes de volver a ser respirados nuevamente.
La mezcla respirable es reciclada una y otra vez por eso se llama circuito cerrado,
aunque también los hay de circuito semicerrado.
En cada espiración hay un 4 ó 5 % de CO2 que al pasar
por un cartucho depurador (cal sodada) lo absorbe. El sistema automáticamente
repone ese 4 ó 5 % con la mezcla de gas oportuna que dispone en una botella
o más de nitrox, oxigeno , nitrógeno, etc. según el modelo. Como solo tiene
que reponer un 5% en cada respiración el ahorro en consumo es mucho más elevado
que en los sistemas de circuito abierto convencionales.
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Los recicladores pueden ser de circuito cerrado o semicerrado.
En ambos sistemas el aire espirado es reciclado, pero en el de circuito cerrado
no hay emisión de burbujas al exterior , mientras que en el sistema de circuito
semicerrado de vez en cuando se produce una pequeña emisión de burbujas al exterior.
La mayoría de sistemas comercializados son de circuito semicerrado.
- Permite mayor tiempo en el fondo.
- Se trata de equipos más ligeros y compactos, sobretodo en
inmersiones largas.
- Más tiempo en el fondo sin tener que hacer descompresión
o en caso de necesitarlo menor tiempo de descompresión, ya que
utilizan nitrox.
- El aire inspirado es más cálido y húmedo, ya que se trata
del mismo aire expirado anteriormente y por tanto calentado y humedecido por
nuestro sistema respiratorio.
- El silencio debido a la reducción (CSC) o incluso
eliminación (CC) de las burbujas emitidas al exterior. Esto permite acercarse
a los peces sin ahuyentarlos como ocurre en? los sistemas convencionales de
circuito abierto.
- Ausencia de cambios en la flotabilidad debido a la respiración,
gracias al contrapulmón de que dispone el equipo.
- Tanto la compra del equipo como su mantenimiento son caros
(desde los 2.000 ? hasta 10 veces más que cuesta el Cis-Lunar Mk-5).
- Hay que realizar previamente un curso de
nitrox.
- Los diversos modelos de recicladores existentes pueden ser
muy distintos entre sí, por lo que hay que realizar un curso específico del
equipo que vamos a utilizar (en los modelos más sofisticados el curso puede
llegar a valer más de 2.000 ?).
- Se trata de un buceo más técnico y por lo tanto necesita
de una planificación más estricta.
- Si se introduce agua en el circuito respiratorio del sistema
puede producir un cóctel cáustico.
- Hoy en día hay muy pocos centros de buceo donde poder conseguir
las cargas de nitrox y no digamos de los cartuchos de cal soldada.
Es una bolsa o saco respiratorio con un volumen ligeramente
superior al del volumen de los pulmones del buceador. El aire espirado llega
a esta bolsa antes de ser filtrado y depurado. Al espirar disminuimos nuestro
volumen interno por lo que deberíamos perder algo de flotabilidad, pero en el
reclicador ese aire no se pierde y llena el contrapulmón por lo el binomio buceador-reciclador
sigue teniendo el mismo volumen y por tanto la misma flotabilidad. Gracias a
la sincronización del contrapulmón con los pulmones del buceador el ritmo respiratorio
no influye en la flotabilidad.
La entrada de agua en el circuito respiratorio y más concretamente
en el filtro depurador? provoca una reacción química con el absorbente químico
(normalmente cal sodada) que al ser respirada por el buceador le produce quemaduras
en la boca y en las vías respiratorias. En los primeros modelos cuando el buceador
perdía la boquilla de la boca se introducía agua en el circuito e inevitablemente
se producía este problema. En los equipos actuales este inconveniente parece
haberse solucionado.
Esto es casi cierto. Los recicladores de circuito semicerrado
emiten algunas burbujas mientras que los de circuito cerrado no deberían de
emitir burbujas. Sin embargo al ascender ambos sistemas tienen la necesidad
de expulsar el aumento de aire que se produce en el circuito respiratorio al
disminuir la presión.?
Los primeros modelos funcionaban con oxigeno puro , por lo
tanto el buceador solo podía bucear a poca profundidad ( 6-8m.) , de lo contrario
padecía una intoxicación aguda del oxígeno
o efecto Paul Bert. Pero los modelos
comercializados actualmente utilizan nitrox por lo que la profundidad máxima
viene determinada por la composición de los gases. Incluso hay equipos que en
vez de utilizar una sola botella de nitrox, llevan dos: una de oxigeno puro
y otra de diluyente (normalmente nitrógeno). Otros equipos más caros y sofisticados
llevan además una botella de helio para utilizarlo como diluyente en inmersiones
a gran profundidad. Por ejemplo: el Cis-Lunar Mk-5 puede operar hasta los 130
metros de profundidad.
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A 40 metros de profundidad necesitamos que el aire que respiramos
esté a 5 atmósferas de presión para compensar la presión del agua y no aplaste
nuestros pulmones, esto supone que en los sistemas convencionales de circuito
abierto el consumo es 5 veces nuestro consumo en superficie, ya que al espirar
cada vez perdemos todo ese aire. Pero con los recicladores al reciclar el aire
una y otra vez el consumo se mantiene constante. Incluso el deterioro del filtro
absorbente de CO2 no se ven afectado con la profundidad porque el oxígeno que
consume nuestro cuerpo en los procesos metabólicos es el mismo independientemente
de la profundidad o presión.
Aunque puede parecer un sistema novedoso lo cierto es que es
muy antiguo. Los primeros sistemas de respiración autónoma fueron diseñados
por Henry Fleuss en 1878 y eran de circuito cerrado, o sea el reciclador es
anterior a los primeros sistemas autónomos de circuito abierto. Por aquel entonces
la tecnología existente permitía que fuera más fácil reciclar el aire que comprimirlo
a altas presiones para tener la misma autonomía. Los avances surgidos durante
el siglo XX, y sobretodo el regulador Gagnan-Costeau (sistema abierto) aparecido
en 1942, relegaron a los sistemas de circuito cerrado casi al olvido. Durante
décadas solamente las marinas de guerra , y en especial los buceadores de combate
en operaciones encubiertas, han dispuesto de este sistema, ya que al no emitir
burbujas al exterior hace muy difícil detectar la presencia de buceadores.??
La principal ventaja es su mayor autonomía al permitir largas
inmersiones sin tener que llevar varias botellas. En determinadas cavidades
la emisión de burbujas produce desprendimientos de sedimentos que hay en el
techo y que contribuyen a enturbiar el agua; con el sistema de circuito cerrado
este problema no existe.
Pero el principal problema es la base del buceo en cuevas:
la redundancia. Los modelos comercializados no están pensados para que un buceador
lleve dos de estos equipos. Se han llegado hacer inmersiones en cuevas con equipos
experimentales de circuito cerrado duplicados con los que se han recorrido kilómetros
de galerías en inmersiones de hasta 15 horas, de ellas 3 horas por debajo de
los 100 metros de profundidad.
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En los últimos años han aparecido en el mercado modelos más
baratos y sencillos, pero aún así, los recicladores son mucho más caros que
los sistemas convencionales de buceo.
De momento son pocas las empresas que se dedican a desarrollar
y comercializar este tipo de sistemas. Además, tiene el inconveniente que no
se puede comprar por partes y? por tanto el desembolso inicial es mayor; todos
nos hemos ido comprando el equipo poco a poco ( regulador, manómetro, chaleco,
botella, etc.) pero esto no es válido con el reciclador. Hoy en día, por regla
general, los inconvenientes son mayores que las ventajas.
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